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5 Errores de Manejo Peligrosos para Mamás al Volante

5 Errores de Manejo Peligrosos para Mamás al Volante

Una encuesta de más de 2000 mamás de niños menores a dos revela que un número alarmante de nosotros toma decisiones arriesgadas en la carretada—con nuestros bebés en el asiento trasero. Parque aquí para cambiarlos.

Una vasta mayoría de las nuevas mamás encuestadas (63 porciento) dice ser más cautelosa tras el volantes desde que dieron a luz, pero las estadísticas sugieren lo contrario. Estamos entrado al carro cuando nos sentimos demasiado cansadas para manejar—y una vez en la carretera, estamos chateando en el teléfono, revisando emails, respondiendo mensajes, mandando emoticones, todo mientras surfeamos por el tráfico. “Ver estos datos fue como leer los resultados de una encuesta de conductores adolecentes, en términos de los malos hábitos que tiene nuevas madres: conducir fatigadas, distrayéndose por los pasejeros y la tecnología, siempre apurada,” dice Dennis Durbin, M.D., pediatra de emergencia y director cientíico del Centro para Investigación y Prevención de Lesionaes en el Hospital de los Niños en Philadelphia.
Pero nuestro punto no es culpabilizarnos! Es ayudar a mantenerte a ti y a tu preciado paquete seguros cada vez que se prenda el motor. Empieza por leer los errores de manejo más comunes en mamás nuevas, luego da la vuelta en U hacia hábitos más seguros. Felices Viajes Mamas!

1. TENEMOS DEMASIADAS DISTRACCIONES

Casi tres cuartos de nosotras dice que estamos más abrumadas en nuestro día a día desde que tenemos hijos y a dos tercios de las mamás les cuesta concentrarse en una sola tarea. La falta de atención nos sigue al asiento del conductor. “Se ha convertido en parte de nuestra cultura manejar mientras hacemos 20 otras cosas también”. Ahora, mientras revisamos el mail y nos ponemos pintalabios, tenemos a un adorable pero necesitado bebe en el asiento trasero. De hecho, 98 porciento de los padres conduciendo con un niño, reporta estar preocupado por casi un tercio del tiempo que están en la calle. El resultado no es bueno: En promedio, conducir distraído causa 8.000 accidentes diarios

Consejo: Juega a la ofensiva, no a la defensiva. Si tienes un pasajero travieso, antes que quitar tus ojos y tus manos del volante, para. Encuentra un lugar segura, como un parqueo, y dale lo que necesita (teta, pañal, juguete, atención). Y no intentes recuperar el tiempo cuando vuelves al camino. En nuestra encuesta, 55 porciento de las madres admiten conducir sobre el límite de velocidad para llegar a la escuela o a casa con su hijo lo antes posible. Pero añadir velocidad a situaciones cuando no estás concentrado es peligroso – el riesgo de un accidente no vale la pena por ahorrar unos cuantos minutos. Repite con nosotros: Está bien llegar tarde a la cita con el pediatra.

2. NO DEJAMOS EL CELULAR EN EL ASIENTO TRASERO

Pero los expertos dicen que deberíamos. Nuestra encuesta reveló que 78 porciento de nosotros habla por teléfono mientras conducimos con nuestro bebe y que 26 porciento escribe textos o revisa el mail. Todo esto es, sin duda, temerario. “Estudios demuestran que es cuatro veces más probable tener un accidente cuando hablas por celular, incluso sin manos”, dice David Strayer. Ph.D, profesor de psicología de la universidad de Utah en Salt Lake City e investigador líder en accidentes de tránsito y conducción distraída.

“Es el mismo riesgo de manejar ebrio,” añade. “Cuando chateas o lees mensajes, tus probabilidades de un accidente se disparan 8 veces, haciendo el doble de riesgoso que manejar ebrio”. Es irónico, porque si preguntas a mamás si toman cuando manejan, te dicen “Eso, nunca!” Pero la gente no considera el uso de celulares igual, si no más, peligroso aún.


Solución: En tu casa y en el trabajo puedes ser una experta multitareas, pero esa habilidad no pertenece en la carretera. Ninguno de nosotros es bueno haciendo muchas cosas a la vez y “manejar es una actividad multitarea, antes añadirle el celular” dice el Doc. Durbin. Estudios mientras que cuando empezamos a chatear, nuestros cerebros se pierden de la mitad de la información visual (luces de freno, signos de pare, peatones) que necesitamos para manejar seguros.
Solución: Apaga tu celular y ponlo en el asiento trasero. No estarás tentado a hablar con él si estás manejando o, peor aún, revisar y mandar mensajes de texto o emails. Por lo menos, trata a tu teléfono como lo harías en una reunión importante: ponlo en modo silencio–para que el “ding” no te tiente a revisarlo—y guárdalo en tu cartera o dónde no este a tu alcance.

3. MANEJAMOS CON MENOS HORAS DE SUEÑO QUE CAMIONEROS

En serio. Las madres en nuestra encuesta registraron consecutivamente 5 horas y 20 minutos de sueño por noche—una hora y media menos que las 6 horas y 50 minutos que promedian los camioneros, según la Fundación Nacional del sueño. Por supuesto, no es raro que tengamos ojeras, pero lo sorprendente en lo drástico que esto afecta cómo manejamos. “Una sola noche con tan poco sueño va a ralentizar tu reacción tras el volante,” dice Dr. Strayer.

Incluso si crees que tus ojos están abiertos, es posible que caigas en un corto episodio de 3 a 4 segundos de sueño en el tráfico sin darte cuenta. Sin embargo, pasamos la mayoría del tiempo agotándonos. Mamás promedian asombrosos 240 kilómetros semanales, resolviendo diligencias y corriendo de la escuela a las clases de futbol. Y más de un tercio de los encuestados reportaron ponerse el cinturón a pesar de sentirse demasiado cansado para manejar. Si te preocupa que descansar en la calle sea demasiado peligroso, compáralo con los 56.000 accidentes al año atribuidos a manejar con sueño, de acuerdo a la NHTSA. Y así como manejar distraído, el riesgo de tener un accidente es el mismo que cuando manejas ebrio.

Solución: Antes de coger las llaves de tu carro, pregúntate si el viaje es necesario o si tu pareja puede hacerlo. Si ya estás fuera y de repente sientes que podrías quedarte dormido, sigue las instrucciones de la NHTSA: sal de la carretera, encuentra un lugar seguro, en la sombra, abre un poco las ventanas, pon seguro y pon una alarma en tu celular que te despierte luego de tu siesta reparadora. Si tu niño simplemente no quiere, toma un poco de cafeína (200 miligramos, como dos tazas de café), que puede ayudarte temporalmente. Luego dirígete directamente a casa. Por si acaso: Abrir las ventanas o escuchar música no funciona, según NHTSA.

4. NUESTRO PROMEDIO DE ACCIDENTE COMPITE CON EL DE ADOLECENTES

Casi 10 porciento de nuevas mamas en nuestra encuesta ha estado en un accidente mientras manejaban con su bebé. Talvez no suene a mucho pero es casi tres veces más que el promedio entre la populación general. “Está en el orden del promedio de accidentes de conductores adolecentes—un grupo que está en especial riesgo,” dice Dr. Dublin. Una causa posible: ver atrás hacia el Bebé.

Un sorprendente 64 porciente de ustedes se han dado la vuelta para atender al niño mientras manejaban. “Esto me parece alarmante,” dice Dr. Strayer. “ Quitar tus ojos de la carretera, así sean dos segundos, incrementa tu riesgo de un accidente. En ese tiempo, un carro yendo a 80km por hora viajará 50km, la mitad de una cancha de fútbol, sin que nadie este realmente piloteándolo.”
Otro mal hábito es que corremos por la ciudad en piloto automático, creyendo que es un entorno familiar. De hecho, “la mitad de los accidentes que involucran a niños, suceden alrededor de 15km de su casa, en los viajes diarios que hacen las mamás,” dice el Dr. Dublin. “Hay mucho con qué lidear en calles locales—intersecciones, luces, retornos, entradas, peatones—incluso más que en carreteras.”

Solución: Antes de salir, dite a ti misma, “Ok, me están pasado todas estas cosas pero necesito concentrarme ahora solo en manejar.” “Esa pausa antes de hacer algo que merece la pena, funciona.” Dice el Dr. Strayer. Y, por supuesto, elimina distracciones al máximo (ver#1)

5. DEJAMOS A NUESTROS BEBES SOLOS EN EL AUTO

Ocho por ciento de nosotros admite dejar a nuestro bebe en el carro desacompañado para hacer una rápida diligencia, sin embargo, el único porcentaje aceptable es cero. “Incluso un par de minutos en el carro puede ser peligroso,” dice Carr. Los cuerpos de los niños no regulan la temperatura tan bien como los adultos. En el carro, la temperatura corporal de un niño puede caer rápidamente en días fríos o subir enseguida hasta niveles inseguros, posiblemente mortales, en días calientes.
También es fácil dejar a un infante en el carro por accidente. “He visto como pasa una y otra vez,” Dice Carr. “Estos no son padres descuidados. Son padres solidos, amorosos que solo se olvidan.” Para madres primerizas, acordarse de sacar al recién nacido del carro puede ser un hábito que aún no se ha formado.

Solución: Nunca dejes a tu bebe solo en el carro. Para evitar una calamidad, pon algo en el asiento trasero, como tu celular, que vas a necesitar cuando llegues. Créeme, funciona! He hecho un hábito de poner mi cartera al lado de mi pequeño cada vez que entramos al carro y hoy es un niño de 7 años que nunca más fue olvidado en el carro!